El arte del “cherry picking”: el Gobierno festeja brotes verdes en una industria que sigue en rojo
Mientras los últimos datos del Indec confirman caídas que raspan el 3% mensual en la industria y la construcción, el oficialismo apela a la selección quirúrgica de datos para instalar un relato de reactivación. La realidad detrás de los promedios.

La radiografía del Indec: 12 de las 16 ramas industriales en caída libre durante abril. El oficialismo concentró su discurso en el selecto grupo que logró quedar en verde.
La economía real y la narrativa oficial volvieron a cruzarse esta semana tras la publicación de los Índices de Producción Industrial (IPI) y de la Construcción (ISAC) del Indec. Los números fríos muestran un panorama complejo: ambos sectores registraron contracciones en el orden del 3% respecto al mes anterior, consolidando una tendencia que preocupa a empresarios y sindicatos por igual.
Sin embargo, el equipo económico y las usinas digitales del gobierno tardaron pocos minutos en encontrar la aguja en el pajar. A través de un prolijo ejercicio de cherry picking (selección de cerezas, o el arte de mostrar solo lo conveniente), el relato oficial se enfocó exclusivamente en un puñado de subsectores específicos —como el automotriz o el despacho de un insumo particular— que mostraron variaciones positivas marginales.
El contraste: Lo que se muestra vs. Lo que se vive
Para entender la distancia entre el tuit oficial y la calle, basta con mirar la radiografía completa del informe:
- La caída general: El retroceso cercano al 3% mensual desmiente la teoría de una recuperación en “V” inmediata. La recesión sigue perforando los niveles de actividad.
- El dato “elegido”: El oficialismo suele aferrarse a las comparaciones interanuales contra los peores meses del año pasado, o a sectores ultra-específicos (como el agro o la energía) que traccionan por dinámicas propias, ajenas al consumo interno.
- El impacto en el empleo: Mientras se celebran las “fuerzas del cielo” en las planillas de Excel seleccionadas, las pymes industriales reportan suspensiones y la construcción arrastra meses de parálisis por el freno total de la obra pública.
El peligro de gobernar con el espejo retrovisor
Elegir qué mirar no cambia la temperatura del paciente. El sesgo de confirmación en la comunicación gubernamental no es una novedad de esta gestión, pero cobra un tinte más delicado cuando se intenta decretar el fin de la recesión basándose en excepciones y no en la regla.
La industria y la construcción representan el núcleo duro del empleo asalariado en Argentina. Que una automotriz aumente sus exportaciones es una excelente noticia, pero si el resto del entramado fabril trabaja al 50% de su capacidad instalada, el festejo queda chico y suena distante para el ciudadano de a pie.
Para que los brotes verdes sean una primavera, primero tienen que dejar de ser la excepción en un mar de números rojos.
Servicio informativo IN-F
