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CAPUTO NO DA MÁS

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Por Hugo Asch ex-editor general en Perfil (tomado de su muro de Facebook)

CON UN RIESGO PAÍS ALTO QUE LE IMPIDE COLOCAR DEUDA, SIN MÁS SALVATAJES, CON TRUMP OCUPADO EN SUS PROPIOS DESASTRES, CON VENCIMIENTOS DE DEUDA, UNA BRUTAL CAÍDA DE LA RECAUDACIÓN Y LA ECONOMÍA ROTA, SOLO LE QUEDA UN SUEÑO IMPOSIBLE:

¡QUE LA GENTE SAQUE SUS DÓLARES DEL COLCHÓN Y LOS DEPOSITE EN LOS BANCOS!
(CREETELÁ CAMPEÓN, NO TE LA PIERDAS)

‘ALERTA SPOILER’:
SI POR ALGUNA RAZÓN SUCEDE ESE MILAGRO, TAL VEZ COMIENCEN LA PRODUCCIÓN DE ‘2001, SEGUNDA TEMPORADA’.

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1. ‘LA INFLUENCIA DE NAPOLEÓN SOLO E ILLYA KURYAKIN’

Caputo se pone nervioso, se traba y tartamudea. Pucha.

Le sucede –ya lo he señalado antes–, cada vez que miente. Y resulta que en sus apariciones públicas miente todo el tiempo.

Esta vez lo sufrió frente a dos amables periodistas de ‘El Cronista’ que lo dejaron hablar de la ‘Santa Macro’ sin interrumpirlo con cuestiones de la odiosa microeconomía: el consumo que cae como dos pianos, la alarmante suba de la morosidad bancaria, la caída de la recaudación, las empresas que cierran, los despidos.

Caputo, serio, admitió que la guerra “va a generar un shock fuerte en la economía”.

Pero enseguida cambió lo obvio por su guion panglosiano: “Por suerte no nos afectará a nosotros; incluso tiene una parte muy buena porque afectará positivamente al sector petrolero, que es una de las industrias que estamos desarrollando”, se entusiasmó como un campeón.

Obviamente celebra que Milei nos haya subido de prepo al tren fantasma de la guerra, con la azafata de Trump y todo:

“Lo que me alegra es que el presidente se haya alineado geopolíticamente del lado correcto. ¿Se imaginan con el kirchnerismo? Estaríamos alineados con Venezuela e Irán. Por eso, de vuelta: este fue otro acierto más del Presidente. Sus aliados son Estados Unidos e Israel”, razonó, acaso influenciado por la línea de los viejos guiones de la serie ‘El agente de CIPOL’: Kaos y ‘El Mundo Libre’.

Yo también los veía, cuando era chico.

2. “TOTO ESTÁ CASADO Y EXTRAÑA A LA FAMILIA”

Lo realmente impactante fue que Caputo haya insistido con su asombrosa nueva inclinación, sin ponerse colorado p-p-pero tartamudeando feo:

“Debemos salir de esa esa dependencia que tenemos con Wall Street para desarrollar nuestro propio mercado de capitales”.

Wow.

¿Acaso Caputo se convirtió al aldoferrerismo? Y, no precisamente.

¿Entonces qué la pasa? ¿Por qué se lo ve tan nervioso?

¿Por qué gente del ministerio susurró como para que los periodistas del sector tomen nota: “Toto está cansado”, “Milei se la pone muy difícil”, “No tiene tiempo para la familia”, esa clase de pucheritos.

Tal vez piense que no estaría nada mal tirarse otra vez en la arena de Ipanema con los brazos en cruz como en 2018, y dejar de sentirse con la soga al cuello todo el tiempo.

Su patriotismo no le da para tanto.

3. “NADA POR AQUÍ, NADA POR ALLÁ”

Caputo volvió a ser funcionario en Economía en 2023 para el asombro de casi todos.

Tal vez porque sea cierto que le prometió al presidente electo conseguir el monto necesario para dolarizar. Tal vez por orden de alguno de los dueños del país que ‘entrenaron’ a Milei durante casi tres meses en el hotel de Elsztain.

Caputo, viejo tahúr, hizo lo que sabe. Multiplicó capitales amigos con el ‘carry trade’, pidió prestado y quemó todo para sostener lo único que le importa a Milei: dólar quieto, baja inflación.

Amigo de los récords, Caputo vio cómo Trump y Bessent, su secretario del Tesoro, rescataban del abismo a la economía argentina dos veces en seis meses.

La primera en abril de 2025, con un préstamo urgente de 20.000 millones del FMI que Trump ordenó para que no se le cayera el pintoresco tipito de pelo revuelto que le decía a todo que sí.

La segunda en octubre de 2025, con Bessent interviniendo en el mercado local y Trump amenazando, “Si pierde mi muchacho, que Dios los ayude”.

Eso se terminó.

No habrá rubio de Camel al rescate en 2026 porque Trump ha perdido todas las elecciones internas que tuvo.

Tiene graves problemas con la economía, con la brutal policía de inmigrantes ICE, en un par de meses intervino en Venezuela e inició una guerra con Irán a un costo enorme y pocos creen que ganará las elecciones de medio término en noviembre.

Si pierde, la fila para presentar juicios políticos en su contra llegará hasta Alaska.

Sin Trump, no habrá más que sonrisas amables del FMI, ‘waivers’ para la colección de metas incumplidas por Caputo y la exigencia de que pague o pague.

Por si todo este panorama dantesco fuese poco, el ‘Riesgo País’ no se mueve de la franja entre los 550 y 570 puntos.

¿Qué significa eso?

Que el mercado, no tiene la menor intención de que la Argentina de Caputo coloque deuda y consiga dólares. Creen que no podrá pagar.

“Y ahora ¿quién podrá defendernos?”, decía el Chapulín Colorado.

4. “¡VEN AQUÍ Y ENTREGAME TUS SUCIOS DÓLARES…!”

Sin dólares genuinos, sin rescate de afuera y al borde de un ataque de nervios, ¿qué le queda a Caputo?

Un imposible.

Ir por los dólares que los argentinos guardan en los colchones, en los jarritos de dulce, las cajas de seguridad o, si son mucho más que muchos, en algún sofisticado paraíso fiscal.

Caputo, por ejemplo, tiene lo suyo en la Isla de Man, entre Irlanda y el Reino Unido.

Como un marido al que la mujer le tiró todas sus cosas a la calle por la ventana y al día siguiente le cuenta a sus amigos: “Che, ayer me cansé y decidí separarme”, Caputo cancherea –mal– y tartamudea –seguido– cuando expone su sueño húmedo:

“No queremos depender más del capital de afuera, la idea es desarrollar nuestro propio mercado. La b-base la tenemos en los col..chones, en los ahorros que están en las casas p-p-perdiendo intereses, en vez de a-ayudar a la economía”, dice de un tirón, como cuando uno, ay, se arranca una curita del brazo en el lugar con más pelitos.

“Que la gente se s-saque de encima el temor del k-kirchnerismo y vuelque esos ahorros de manera que los bancos p-puedan desarrollar fondos que financien el d-desarrollo de la economía”, arengó en un tono neutro, algo vergonzante, como un Cositorto descafeinado.

Humm… No me imagino a la gente yendo en masa a poner sus dólares en los bancos.

5. “¿QUÉ NOS QUEDA?”

¿Qué más tienen?

¿Una buena cosecha salvadora? ¿La ley de Inocencia Fiscal? ¿Un blanqueo especial para narcos? ¿Un Festival Nacional de Jineteada y Lavado de Dinero Negro? ¿Qué Trump gane la guerra y después invada China?

Ahora uno entiende el ataque de furia de Milei en el Congreso, en lugar de alardear tranqui por haber sido el presidente que logró que le votaran una espantosa Reforma Laboral que no consiguió ningún otro gobierno liberal antiperonista en la historia.

La cosa viene mal. Mal.

Los números son de terror y los entienden hasta ellos.

Ya no está el hermano que fuma para salvarlos.

Glup.

6. “¿ESO ES TODO?”

“¿Esto es todo lo que tienes, Big George?”, humillaba Muhammad Alí al campeón George Foreman en Kinshasa, mientras jugaba en las cuerdas y se preparaba para contratacar.

Sí, era todo lo que tenía.

Foreman cayó como un árbol, en el octavo.

Santiago Martínez

Periodista y Director de In-Formados

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