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RUTAS BONAERENSES: ¿LICITACIÓN O ADJUDICACIÓN A MEDIDA?

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La exclusión de AUBASA enciende las alarmas por falta de transparencia y maniobras de último momento.

Por: Santiago Ramón Martínez Taborda

Imagen tomada de la web que demuestra la necesidad de inversión real frente a las maniobras administrativas denunciadas

La infraestructura vial de la provincia de Buenos Aires se ha convertido en el nuevo tablero de ajedrez donde el Gobierno Nacional y la gestión de Axel Kicillof disputan no solo kilómetros de asfalto, sino el modelo de gestión del Estado. Lo que comenzó como un ambicioso plan de privatización bajo la denominación de Red Federal de Concesiones, hoy navega en aguas turbias tras la exclusión de la empresa estatal bonaerense, AUBASA, de la puja por los corredores nacionales que atraviesan el territorio provincial.

El “Tecnicismo” de la Discordia

El conflicto escaló este mes de abril de 2026, cuando el Ministerio de Economía de la Nación descalificó a AUBASA en la etapa de precalificación. El argumento oficial: la empresa provincial no contaría con “capacidad técnica propia” para las obras de envergadura exigidas.

Sin embargo, desde La Plata, el ministro Gabriel Katopodis disparó una denuncia que resuena con fuerza en los pasillos judiciales: la licitación está “amañada”. Según el funcionario, apenas una semana antes del cierre, se modificaron 33 artículos del pliego en más de 34 páginas. Estos cambios introdujeron requisitos de “experiencia en obra pública” que, curiosamente, parecen redactados para desplazar a una operadora de servicios y favorecer exclusivamente a grandes holdings constructores privados.

Los Tramos en Juego

La disputa no es menor. Se trata de arterias vitales para la economía bonaerense y nacional:

  • Ruta Nacional 3 y 205: Claves para el flujo hacia el sur y los puertos.
  • Ruta Nacional 5: El corredor productivo del oeste.
  • Autopista Riccheri y Ezeiza-Cañuelas: Los accesos más transitados del país.

Mientras la Nación defiende el modelo de “obra pública cero” financiado por privados, la Provincia sostiene que AUBASA —que ya gestiona más de 1.000 km, incluida la Autovía 2— es el garante de que lo recaudado vuelva al mantenimiento y no se convierta en una mera renta financiera para “amigos del poder”.

Crónica de una Exclusión Anunciada

La denuncia de Kicillof no es nueva en la historia de la administración argentina, pero sí llamativa por su grosera ejecución. La provincia ya confirmó que impugnará formalmente el proceso, solicitando la intervención de veedores de las defensorías del pueblo. El trasfondo, según denuncian, es una “asfixia financiera” que busca quitarle a Buenos Aires el control de sus propios accesos.


NUESTRA OPINIÓN: El vicio de los “Trajes a Medida”

En In-formados siempre hemos sostenido que la transparencia es el único asfalto sobre el cual puede circular la confianza ciudadana. Lo que estamos presenciando en la licitación de las rutas nacionales no es una simple disputa técnica, sino un síntoma de una patología crónica de nuestra administración: la licitación dirigida.

Es, por lo menos, sospechoso que se modifiquen las reglas de juego cuando los competidores ya están en la línea de largada. Como bien recordábamos en nuestra mesa de análisis, este episodio guarda un aroma familiar al caso de la empresa VERSA en Santa Fe, donde un pliego “copy-paste” de catálogos extranjeros dejó en evidencia un favoritismo burdo.

En aras de la transparencia, a AUBASA debería habérsela dejado competir. Si su propuesta técnica o económica fuera inferior a la de los privados, la derrota en buena ley habría legitimado el proceso. Pero excluirla preventivamente mediante un tecnicismo de último momento solo alimenta la percepción de que la “Red Federal de Concesiones” tiene, en realidad, nombres y apellidos ya escritos antes de abrir los sobres.

Privatizar no debe ser sinónimo de favorecer. Si el Gobierno Nacional busca eficiencia, debería promover la competencia, no clausurarla en el escritorio.


Estado de situación

Las rutas argentinas hoy muestran un mapa de contrastes: mientras los peajes aumentan, los informes de transitabilidad de abril 2026 siguen reportando “deformaciones por huellones” y “baches profundos” en tramos clave de la Ruta 3 y la 5, los mismos que hoy están bajo el foco del conflicto político.

Santiago Martínez

Periodista y Director de In-Formados

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