Burford Capital y la “naturaleza del negocio especulativo”: El arte de litigar para ganar billones sin producir nada
Por: Redacción Editorial

El Negocio Especulativo. Una fotografía conceptual sofisticada que ilustra el modelo de Burford Capital / Imagen creada con IA
La reciente anulación del fallo de US$ 16.100 millones no solo ha dejado al gobierno argentino festejando, sino que ha provocado un desplome del 40% en las acciones de Burford Capital, un fondo de inversión que no se dedica a la producción de petróleo ni gas, sino a un negocio mucho más lucrativo: la litigación financiera.
Fundado en 2009, Burford es el “carancho” más sofisticado de Wall Street. Su modelo no consiste en invertir en una empresa para que crezca, sino en comprar derechos de litigio de compañías que están en problemas económicos, financiar los juicios y luego quedarse con la mayor parte de la indemnización si ganan. En el caso de YPF, Burford compró los derechos de quiebra de las empresas del Grupo Petersen/Eskenazi por apenas unos pocos millones de euros.
El negocio de la desmesura
El éxito de Burford depende de que un juez, como Loretta Preska, priorice la “letra chica” de un contrato comercial sobre el interés público de las naciones. Para ellos, una nación soberana no es más que un “deudor sentenciado”. La anulación de la Cámara es, esencialmente, la derrota de un modelo que pretendía lucrar con un 37.000% de retorno de una inversión especulativa, a costa del patrimonio público de un país.
