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Cómo impacta en el motor de los autos el uso de nafta con mayor proporción de bioetanol

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La autorización para incrementar la mezcla de biocombustible y compensar el aumento del petróleo no representa peligro alguno, pero los autos rendirán de otro modo. El detalle

Por Diego Zorrero
para Infobae

El aumento de bioetanol hasta un 15% en el combustible convencional brinda mayor octanaje pero menor rendimiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La decisión del Gobierno de modificar la normativa que permita a las empresas petroleras incorporar en forma voluntaria hasta 15% de bioetanol en las naftas para bajar su costo no representa peligro alguno para la mecánica de los automóviles convencionales, es decir, los que cargan nafta Súper o Premium en la Argentina.

Si bien el bioetanol requiere un ajuste electrónico para ser eficiente con ese combustible respecto a la gasolina convencional, los autos modernos tienen la capacidad de hacer esa adaptación por sí mismos, con lo que el motor no debería sentir la diferencia.

Según las primeras fuentes consultadas, sumar incluso hasta un 20% de bioetanol no representa ningún perjuicio para la calidad del combustible, sino todo lo contrario, porque por su mayor octanaje equivale a cargar una nafta premium.

La electrónica de los autos modernos debería corregir la diferencia de octanaje y punto de encendido de un combustible con mayor bioetanol

“Efectivamente, el bioetanol eleva el octanaje del combustible, eso es una mejora. Pero a la vez es un poco engañoso, porque esta condición se contrapone con una menor capacidad energética del combustible a medida que aumenta la proporción de etanol. De manera tal que al hacerlo baja el rendimiento. Los autos entonces van a consumir un poco más aunque tengan mejor calidad del combustible”, explicó Luis Toso, especialista en tecnología automotriz.

En las proporciones que se podría aumentar la presencia de bioetanol, “la percepción en los usuarios no debería ser muy significativa. Probablemente en un mismo trayecto rutinario o cotidiano, los usuarios ven un incremento de consumo de entre el 5% y el 10%”, estimó.

Quedará en las petroleras evaluar cuánto se puede aumentar la proporción de bioetanol para que el costo sea menor al de consumir entre un 5 y un 10% más de combustible.

En líneas generales, subir la proporción de etanol no generará daños ni inconvenientes en autos modernos, aclaró el experto, “aunque por su condición de tener una propiedad solvente en su composición podría causar un prematuro desgaste de algunas partes como mangueras en autos más viejos, que estaban construidos y preparados para la gasolina convencional”.

El bioetanol se produce a partir de la caña de azúcar (Revista Chacra)

Los biocombustibles

Los biocombustibles son hoy un tema que vuelve a ganar centralidad para la movilidad mundial, incluso más allá de su contribución ambiental, ya que podrían ser una solución para bajar los costos del combustible derivado del petróleo, que continúa subiendo a causa del conflicto del Golfo Pérsico.

Pero el tema no es tan simple como parece. Bajo el término biocombustibles se engloban todos aquellos combustibles líquidos o gaseosos que derivan, de una forma u otra, de biomasa vegetal o grasas animales. La cuestión es de qué vegetales se obtiene, porque en cierto punto puede entrar en conflicto con la producción de alimentos o dañar el ecosistema por deforestación para aumentar la superficie de plantación.

El bioetanol se produce principalmente con caña de azúcar, ya que los azúcares que contienen son simples y fermentables directamente por las levaduras. Brasil, el mercado de referencia regional en el que se utilizan los mismos vehículos que en la Argentina, tiene el 80% de los autos propulsados por bioetanol, que, según los modelos, puede ser E27 o E100, es decir, un combustible con un 27% de bioetanol o uno completamente vegetal de origen.

Para estos casos, los módulos de encendido electrónico se calibran especialmente, pero con un 15% de bioetanol, eso no es necesario en los autos del mercado local.

Según el comunicado oficial, la resolución no modificó el corte obligatorio de bioetanol ni impuso nuevas exigencias a las refinadoras. La intención fue adecuar la normativa vigente para que si una empresa lo considera conveniente, pueda incorporar voluntariamente hasta 15% de bioetanol en las naftas, siempre dentro de los parámetros de calidad establecidos por la regulación.

La resolución aclaró que no introdujo cambios en el régimen aplicable al biodiesel, ya que la especificación técnica para el gasoil ya contemplaba “mezclas de hasta 20%”. De este modo, la medida se focalizó en el segmento de las naftas, que es el más afectado por las recientes subas de precios y por la volatilidad internacional del precio del petróleo.

Nota del editor de In-formados:

Ante la versión oficial, respecto del motivo de la necesidad de aumentar el corte de las naftas (se le llama “corte” a la proporción de mezcla entre el derivado del petróleo y el biocombustible, es decir, el porcentaje permitido de biocombustible por cada litro de nafta).

El gobierno dice que el motivo es el aumento de precio en las naftas, pero cuando comenzó el conflicto belico, en el que EEUU e Israel, atacaron a Irán, el presidente Milei aseguró que el precio local no sería afectado y ahora, dice que la razón del aumento del “corte”, es el aumento de los precios, entonces, aunque entre ambas noticias hay varias semanas de diferencia, no es tanto tiempo.

Además, podemos recordar que, durante el gobierno de Alberto Fernámdez, hubo un proyecto de Máximo Kirchner, que fue aprobado por el Congreso (seguramente con un muy buen lobby a favor de las petroleras, por el que redujeron el “corte” de los biocombustibles (parecía que con ello, buscaban que las empresas de biocombustibles, principalmente, santafesinas, necesariamente, mermaran su producción y con ello, no pudieran cumplir con los compromisos que habían contraído con mercados extranjeros. El panorama era bastante oscuro.

Claro, en ese momento se especulaba con que las petroleras, aprovecharían el perjuicio económico de las empresas de bioenergía para adquirirlas a bajo costo y a futuro, controlar y por qué no, monopolizar la energía del país. Al poco tiempo, apareció una crisis por la falta de naftas (la producción derivada del petróleo no alcanzaba para abastecer el mercado interno.

Consecuentemente, el “corte”, debió no sólo restituirse, sino, aumentarse respecto de los valores originales.

Entonces, con estos antecedentes, no es para nada descabellado, pensar que con esta medida, en realidad, lo que se busca es ahorrar petróleo para asi poder exportarlo a los precios internacionales, lo cual, no está mal especular con este momento particular de una guerra que dispara los precios. En todo caso, lo que estaría mal sería mentir acerca de los verdaderos motivos.

No voy a ahondar en el tema porque, al fin y al cabo, sería una ingenuidad de mi parte pensar que la política (o geopolítica, da lo mismo) y la honestidad, pudieran alguna vez ir juntas en una misma intención.

Santiago Martínez

Periodista y Director de In-Formados

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