ActualidadEconomíaNacionalesPolítica

La trampa de las divisas y el “efecto rebote”: Las fisuras del modelo industrial y el rol de las corporaciones

Compartir esta nota:

El debate económico argentino actual oscila con frecuencia entre el entusiasmo oficialista por los indicadores financieros de corto plazo y el escepticismo riguroso de quienes observan las variables estructurales subyacentes. En una reciente intervención en el programa conducido por Ernesto Tenembaum en Radio con Vos, el periodista económico Alejandro Bercovich expuso una lectura punzante sobre la naturaleza del anunciado crecimiento económico, la incapacidad sistémica para retener las divisas y el entramado de designaciones institucionales que buscan proyectar influencia regulatoria más allá del mandato vigente.

Por la Redacción de Diario In-formados

Presidente Javier Milei y Ministro de economía Luis Caputo | Imagen tomada de la web

1. El “rebote del gato muerto” y la insostenibilidad de las divisas

Uno de los conceptos centrales del análisis radica en la caracterización de la incipiente reactivación económica como un “rebote del gato muerto”. Este término, propio de la jerga financiera, describe una recuperación transitoria y puramente técnica tras una caída severa, la cual no implica una modificación en la tendencia contractiva de fondo. Si bien se constata un mayor ingreso de dólares en el corto plazo —lo cual constituye un dato superficialmente positivo—, el verdadero desafío reside en la dinámica estructural de la balanza comercial e industrial argentina.

Apenas la actividad económica experimente un crecimiento genuino, se activará de forma inmediata la demanda de importaciones de insumos industriales. Históricamente, la matriz productiva local adolece de una fuerte dependencia de bienes intermedios de origen externo. Por ende, la reactivación opera bajo una lógica de tensión constante: para producir más, se requiere importar más.

El núcleo del problema no radica exclusivamente en la generación de dólares mediante exportaciones, sino en la imposibilidad soberana de retenerlos. La balanza comercial estructural jamás resultará suficiente si el diseño macroeconómico no permite canalizar el ahorro en moneda local y persistir en la dependencia del endeudamiento externo. Bajo las reglas de juego vigentes, las divisas sufren un proceso de drenaje sistemático que neutraliza cualquier saldo superavitario inicial.

2. Fuga institucionalizada y el RIGI como inflador de expectativas

De acuerdo con el análisis de Bercovich, los dólares que ingresan al circuito formal tienden a evaporarse con celeridad debido a los mecanismos instituidos por el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Esta normativa concede a las corporaciones beneficiarias una amplia libertad para la remisión de utilidades y la libre disponibilidad de divisas, eximiéndolas de la obligación de liquidar los dólares en el mercado de cambios doméstico. En consecuencia, se consolida un escenario donde los flujos de salida superan con creces las reservas acumuladas o los niveles de ahorro interno.

Adicionalmente, el RIGI es señalado como un eficaz “inflador de expectativas”. El oficialismo y las corporaciones suelen anunciar con estridencia montos máximos y multimillonarios de inversión proyectada a largo plazo. Sin embargo, la letra chica del régimen revela una realidad sustancialmente más modesta: durante los primeros dos años, las empresas firmantes solo tienen la obligación legal de efectivizar un porcentaje mínimo de dicha inversión.

  • Un ejemplo simple para comprender el RIGI: Para ilustrar esta asimetría entre el anuncio y la obligación real, considérese un proyecto donde el compromiso total máximo publicitado sea de 200 unidades. Bajo el marco regulatorio del esquema actual, la normativa únicamente obliga a las corporaciones a demostrar la ejecución de una fracción —por ejemplo, 80 unidades— durante los primeros veinticuatro meses. La diferencia sustancial opera como una concesión temporal de alto beneficio para el capital concentrado, postergando el ingreso real de capitales mientras se goza de beneficios fiscales inmediatos.


3. La asfixia tributaria a las PyMEs y los privilegios jerárquicos

Mientras el gran capital encuentra un escenario de desregulación y amplias exenciones a través del RIGI, el sector productivo de las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) padece una realidad diametralmente opuesta. Ante la caída sostenida de la recaudación fiscal generalizada —fruto de la misma recesión y de los beneficios impositivos otorgados al estrato corporativo superior—, el Estado ha intensificado la presión recaudatoria de manera agresiva sobre el entramado pyme.

Esta asfixia financiera y fiscal, que raramente ocupa un lugar destacado en la agenda de los grandes medios de difusión, está exprimiendo los márgenes de supervivencia del sector que genera la mayor proporción de empleo genuino en el país. En flagrante contraste con este ajuste generalizado sobre el sector privado menor y los ingresos populares, subsisten lógicas de privilegio en la cúspide de la administración pública. A este respecto, resulta indispensable remitirse a las recientes investigaciones del periodista Francisco Olivera en el diario La Nación, quien documentó y expuso la vigencia de sueldos jerárquicos desproporcionadamente elevados percibidos por altos funcionarios gubernamentales, desnudando las contradicciones éticas del discurso de la austeridad estatal.

4. Movimientos estratégicos en el BCRA: El factor Bausilli

Finalmente, el plano político-institucional revela movimientos de fondo de alta relevancia para el futuro de la gobernanza financiera del país. Bercovich llamó la atención sobre el cambio de perfil de Santiago Bausilli, actual titular del Banco Central de la República Argentina (BCRA), quien arrastra antecedentes penales en su historial. Históricamente caracterizado por un perfil técnico subterráneo y reacio a la exposición pública, Bausilli ha comenzado a mostrarse de forma activa en la escena mediática, impulsado deliberadamente por el Ministro de Economía, Luis Caputo.

Este viraje comunicacional cobró visibilidad a partir de la presentación pública de un informe que el organismo rector elabora de manera trimestral, un acto que usualmente carecía de puesta en escena política. Según la lectura del analista, esta sobreexposición no es casual: responde a una estrategia de Caputo para consolidar y proponer formalmente la continuidad de Bausilli al frente del BCRA mediante los andariveles institucionales correspondientes. El objetivo de fondo consistiría en blindar dicha posición regulatoria clave para que, ante un eventual recambio de gobierno en el futuro, el actual equipo económico mantenga un interlocutor directo y un colega de extrema confianza con pasado compartido en la banca de inversión transnacional (específicamente en el J.P. Morgan) sólidamente instalado en las palancas del control monetario nacional.

Servicio informativo IN-F

Recibí el Menú Ejecutivo de Noticias.

La información más importante de la región, directo en tu bandeja de entrada todas las mañanas.

Respetamos tu privacidad. No enviamos spam y podés darte de baja cuando quieras.

¿Te gustó nuestra nota? ¿Querés recibir tu Menú Ejecutivo?

Sumate a una comunicad que elige entender la realidad de nuestra región y recibí todas las mañanas el Menú Ejecutivo de In-formados.

No enviamos spam. Respetamos tu privacidad. y podés darte de baja cuando quieras.

Santiago Martínez

Periodista y Director de In-Formados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *