Tragedia en el fútbol regional: el operativo bajo la lupa tras la muerte del policía atacado en Carcarañá
La violencia en el fútbol de nuestra región se cobró la vida más inocente y desprotegida. En las últimas horas, las autoridades médicas del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) de Rosario confirmaron el deceso de Eduardo Damián López, el agente policial de 35 años que se encontraba en estado crítico tras sufrir una gravísima lesión craneal durante los incidentes ocurridos al finalizar la final de la Liga Cañadense entre el Club Atlético Carcarañá y Sportivo Las Parejas.

Imagen tomada de la web
El efectivo, que pertenecía al Comando Radioeléctrico de Roldán y se encontraba en el lugar prestando un servicio adicional, fue alcanzado por un proyectil en medio de los disturbios y, al perder la estabilidad, golpeó severamente su cabeza contra una estructura metálica. Lo que debió ser una fiesta deportiva en la localidad de Carcarañá terminó en una tragedia que enluta a toda la provincia y que redefine la causa judicial bajo la carátula de homicidio.
La barbarie de siempre, el mismo espíritu de impunidad
Este desenlace fatal no es un hecho aislado, ni representa un comportamiento exclusivo de una parcialidad en particular, de un club o de la Liga Cañadense de Fútbol en su conjunto. Lo acontecido es el fiel reflejo de una matriz cultural violenta que atraviesa al fútbol argentino en todos sus niveles: la barbarie patoteril.
Este espíritu de “barra brava”, donde el fanatismo anula la razón y el rival es visto como un enemigo a destruir, se traslada con total naturalidad a las canchas del interior. En estos escenarios, muchas veces con perímetros más vulnerables y menor cantidad de efectivos que en las grandes ligas nacionales, los violentos operan con una preocupante sensación de impunidad. La consecuencia directa de esa intolerancia social la pagó, esta vez, un trabajador que intentaba restablecer el orden.
Las preguntas que la conducción debe responder
Más allá de la investigación penal que lleva adelante el fiscal Juan Pablo Baños para identificar a los autores materiales de la agresión —donde ya se registran detenciones—, existe una dimensión institucional y logística que no puede quedar en el olvido ni diluirse en el hermetismo habitual de los sumarios administrativos.
La flagrante falla en la contención de los disturbios y el modo en que se produjo la desconcentración de las hinchadas plantea dudas inevitables sobre la planificación del servicio de seguridad. Por ello, desde Diario In-formados dirigimos estos interrogantes directamente a la máxima autoridad de la fuerza en la región, el Jefe de la Unidad Regional XVII (San Lorenzo), Director de Policía Víctor Hugo Rivero:
- ¿El diseño operacional de la orden de servicio preveía el alto perfil de riesgo de este encuentro y contemplaba formalmente las fases críticas de la desconcentración?
- Tal diseño, ¿fue creado con una visita previa al estadio deportivo o se diagramó un diseño estándar sobre un modelo básico?
- ¿Se dispuso e implementó para este evento la histórica y probada táctica de retener dentro del estadio a la parcialidad local hasta tanto la hinchada visitante (máxime habiendo resultado ganadora) se hubiera retirado por completo de las inmediaciones del predio?
- En caso de que este recaudo elemental de seguridad no se haya ejecutado en el terreno para evitar una emboscada, ¿se debió a un error conceptual en el diseño del plan por parte de la Plana Mayor o a una falla en la ejecución y coordinación operativa de los jefes de servicio el día del encuentro?
- ¿Cuántos efectivos habían sido contratados para el evento? ¿Eran suficientes, dada la importancia que adquiere una final de torneo?
- Además, ¿por qué López no tenía casco o elementos de protección personal habituales para eventos de este tipo? ¿La Unidad Regional carece de tales elementos? Si la UR careciera de los elementos, ¿no debió arbitrar los medios para conseguirlos, solicitando la colaboración a otras Unidades Regionales, por ejemplo la URX, a la que, si bien, no el evento particular de que se trata, pero si, también involucra la mencionada Liga Cañadense de Futbol?
Las respuestas a estas preguntas son indispensables. No solo para determinar las responsabilidades políticas y policiales de una tarde trágica, sino para garantizar que el personal de calle no vuelva a ser enviado a un evento masivo en condiciones de desprotección ante la violencia organizada.
Servicio informativo IN-F
