Violencia familiar y un hallazgo inesperado: un llamado al 911 destapó un arsenal y una camioneta robada en el oeste rosarino
Lo que comenzó como una respuesta de la Policía de Acción Táctica ante una denuncia por desorden doméstico terminó con el secuestro de un tendal de armas de fuego, municiones, esposas y cinco personas detenidas, entre ellas dos ancianas de 86 años. La camioneta hallada tenía pedido de captura desde 2021.
Por la Redacción de IN-FORMADOS

Rosario — Hay procedimientos policiales que nacen de minuciosas tareas de inteligencia criminal, y otros que brotan de los imprevistos de las relaciones humanas. Esto último fue lo que ocurrió este domingo por la tarde en las inmediaciones de la calle Unamuno y el Pasaje Mármol, en la zona oeste de Rosario, donde un rutinario aviso a la Central de Emergencias 911 derivó en el desmantelamiento de un aguantadero de armas y vehículos robados.
Efectivos de la Unidad Operativa II de la Dirección General de Policía de Acción Táctica (DGPAT) acudieron al lugar comisionados por un presunto hecho de “desorden familiar”. Al llegar, los policías se encontraron con una fuerte discusión verbal y física entre los moradores de una vivienda. Sin embargo, el curso de la intervención cambió de forma drástica cuando una de las mujeres involucradas en la trifulca, cansada de la situación, decidió romper el silencio y delatar lo que se escondía en el patio trasero de la propiedad.
Del “robo de levante” al arsenal oculto

Siguiendo las indicaciones de la denunciante, el personal policial se dirigió al fondo del terreno y constató la presencia de una camioneta pick-up. Al ingresar los datos de la patente en el sistema informático de la central policial, el operador del 911 arrojó una confirmación contundente: el vehículo arrastraba un pedido de secuestro activo desde mayo de 2021 por una causa de “robo de levante” (sustracción en la vía pública sin presencia del dueño), radicada originalmente en la Comisaría 16ª de Rosario.
A partir de ese hallazgo, el escenario se complejizó. Junto al rodado los uniformados observaron a simple vista una escopeta. Con la autorización de la propietaria del inmueble, los agentes procedieron a revisar el interior de la finca, encontrando lo que en la jerga judicial ya se califica como un “depósito ilegal de armas de fuego”.
El saldo del secuestro oficial detalló:
- Revólveres calibre .22.
- Una pistola calibre 7.65.
- Escopetas de diversas dimensiones y calibres.
- Una cantidad significativa de cartuchos y municiones aptas para el disparo.
- Juegos de esposas y varios teléfonos celulares que serán clave para los peritajes tecnológicos.
Un ramillete de detenciones llamativo: Por orden de la Fiscalía en turno, cinco personas que se encontraban en el lugar fueron aprehendidas en el acto. Lo curioso del entramado familiar y delictivo quedó reflejado en las edades de los sospechosos trasladados: dos mujeres de 86 años, dos personas de 52 años y un joven de 23 años.
Bajo la lupa judicial
Tanto el material de guerra incautado como los cinco detenidos fueron trasladados de inmediato a la sede de la Comisaría 29ª por razones de jurisdicción.
Los investigadores intentan determinar ahora si el armamento era utilizado para el alquiler a bandas criminales de la zona oeste —una modalidad delictiva recurrente en los barrios periféricos de la ciudad— o si el domicilio funcionaba como un puesto de resguardo y logística de alguna facción local. La presencia de las dos mujeres octogenarias abre también interrogantes sobre si eran utilizadas como “pantalla de inimputabilidad” para evitar llamar la atención de las patrullas barriales. La investigación quedó en manos del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Servicio informativo IN-F
