¿Hacia dueños anónimos? La sombra de los intermediarios en el nuevo mapa de YPF
Por: Redacción Editorial

Foto a modo ilustrativo, tomada de la web para graficar negociaciones en la penumbra, fuera de la vista de quienes podrían tener legítimos derechos de protestar por esta actitud de ambición desenfrenada
La pregunta que flota en el aire tras el alivio judicial en Nueva York es: ¿quiénes son los verdaderos ganadores de una YPF “limpia” de deuda? La sospecha de nuestra naturaleza escéptica apunta a que, detrás de la fachada de grandes consorcios internacionales como Eni o XRG, se está gestando una redistribución de los paquetes accionarios en favor de actores locales con aceitados vínculos con el poder de turno.
La historia argentina reciente nos enseña que los procesos de “apertura al mundo” suelen esconder una transferencia de activos hacia manos privadas que operan bajo el anonimato de sociedades compuestas. Con una YPF cuyo valor de mercado se ha disparado tras el fallo de la Cámara, el riesgo de una privatización encubierta —o de una dilución del control estatal a través de ampliaciones de capital donde el Estado no participe— es más real que nunca. El “encanto de serpientes” de la inversión extranjera podría ser, en realidad, el Caballo de Troya para que los amigos del poder, traicionando el interés soberano, se aseguren una porción de la renta energética para las próximas tres décadas, protegidos por la estabilidad inamovible que otorga el RIGI.
